Hoy presentamos un artículo del Mtro. Martín Rodríguez Peñaloza sobre la importancia de la sustentabilidad en el diseño de políticas de desarrollo regional. El autor es Maestro en Administración y Políticas Públicas por la Universidad Autónoma del Estado de México y en Ciencias con Especialidad en Desarrollo Económico, por el Instituto Politécnico Nacional.

Green world concept

La imposición del modelo económico capitalista, ha rebasado la capacidad de renovación de los recursos naturales, la sobreexplotación del “capital natural” ha destruido las propias fuentes de materias primas que dan sustento al sistema.

Los fracasos en la administración del medio ambiente y la continuidad del desarrollo amenazan a los países del mundo, principalmente a los subdesarrollados; sin embargo, el medio ecológico-ambiental y el desarrollo no están contrapuestos, son una unidad indisoluble en la medida en que el desarrollo económico y social puede asegurar la protección del medio ecológico-ambiental. El problema no puede tratarse a partir de instituciones y políticas fragmentadas, requiere de una política pública regional, una propuesta capaz de enfrentar dicha problemática.

Desde las raíces de la tierra y las bases de la sociedad, surge la demanda popular por participar en la toma de decisiones y en la gestión directa de sus condiciones de existencia (Leff, 2007), lo que se traduce en la necesidad de desarrollar Estados que funcionen a través de mecanismos capaces de lograr dicha participación.

Por otra parte, la concepción de desarrollo sustentable tiene como sustento la visión integral de tres ámbitos de estudio correlacionados, el económico, el social y el ecológico ambiental que fortalezcan las alternativas para cubrir las necesidades básicas del presente, garantizando la permanencia y mejoramiento de condiciones socioeconómicas y ecológicas que satisfagan y provean a las generaciones de una mejor calidad de vida (Quesada, 1992).

Tal concepción se ha vuelto más interdisciplinaria, no solamente es crecimiento económico, sino cambios estructurales, económicos, tecnológicos, políticos y ecológicos, que deben ubicar en su esencia al hombre como sujeto y objeto histórico de transformación de su entorno.

El estilo de gestión diferenciado, idiosincrático, se basa en el estilo público de decisión y se complementa con él… [El enfoque de políticas públicas] significa incorporar la opinión, de participación, la corresponsabilidad, el dinero de los ciudadanos, es decir, de contribuyentes fiscales y actores políticos autónomos y, a causa de ello, ni pasivos ni unánimes” (Aguilar, 2003).

El desarrollo regional sustentable pone el énfasis en la participación democrática comunitaria, que permite la adecuación de acciones de desarrollo a los entornos económico, social y ecológico-ambiental, específicos de cada región.

Dentro de los múltiples componentes o aspectos que deben ser considerados para el desarrollo regional sustentable se encuentran la existencia de un sistema político democrático que garantice a sus ciudadanos una participación en la toma de decisiones; un sistema social que evite las presiones provocadas por un desarrollo desequilibrado; un sistema de producción que cumpla con el imperativo de preservar el medio ecológico-ambiental; un sistema económico con capacidades para producir excedentes y conocimientos científicos y tecnológicos para la creación de nuevas soluciones; todos ellos sumamente estrictos, por lo que confiar en que todos puedan obtenerse plenamente sería poco realista. La supervivencia y el desarrollo de las sociedades humanas, bajo el esquema del desarrollo sustentable tampoco exige tal grado de perfección, por lo que éstas pueden considerarse más como metas.

Finalmente, considero la figura de Eduardo Vega como referente para considerar un modelo ideal caracterizado por un desarrollo alto y sustentable, con empleo creciente, inexistencia de pobreza y cero degradación ecológico-ambiental, así como el grado de cercanía que una región ha alcanzado con él.

 

Bibliografía

Aguilar Villanueva, Luis. (2003). El estudio de las políticas públicas, Edit. Miguel Ángel Porrúa, México.

 

Leff, Enrique. (2007). Ecología y capital: racionalidad ambiental, democracia participativa y desarrollo sustentable, Siglo XXI Editores, UNAM, México.

 

Vega, Eduardo. (2007). “La sustentabilidad en México: ¿estamos mal pero vamos bien?” Instituto Nacional de Ecología, pág. 11, en: http://www.ine.gob.mx/publicaciones/gacetas/342/su

 

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