Hoy presentamos la segunda parte del trabajo de la Mtra. Laura Mota Díaz, que aborda las nuevas perspectivas en el ámbito de las políticas públicas ligadas más a la antropología y a las ciencias sociales, como forma de equilibrio a la racionalidad instrumental que las ha caracterizado por décadas. La autora es Antropóloga Social por la Universidad Autónoma del Estado de México; Maestra en Ciencias Sociales por El Colegio Mexiquense; estudios de Doctorado en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es profesora-investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de México.

Por Laura Mota Díaz

Los vacíos teóricos y epistemológicos que caracterizan a las políticas públicas actuales, sumados a las perspectivas gubernamentales que las reducen a normas, decretos y programas, han comenzado a preocupar a algunos sectores académicos latinoamericanos, especialmente por las crecientes muestras de descontento social que ocurren en distintos territorios de la región y que en parte se originan como respuesta a la poca efectividad del sector gubernamental en la atención de problemáticas sociales que demandan soluciones urgentes.

Y es que, es evidente que en la perspectiva burocrático-normativa predomina un modo de hacer basado en decisiones “racionales”, cuyo fundamento tiene su base en un conocimiento igualmente considerado “racional y experto”, pero además donde el proceso se concibe de forma lineal, en etapas que van desde la detección del problema sobre el que se va a intervenir, pasando por la valoración de las alternativas posibles para su solución, la selección de las alternativas, la implementación, hasta concluir con la evaluación. Ese modo de hacer, en el que las decisiones se imponen “desde arriba” y “hacia abajo”, se encapsula en un discurso político-tecnocrático que se escinde de lo social, a lo que considera sólo objeto de intervención.

Frente a esa visión realista-objetivista-instrumental que ha predominado por décadas, comienzan de modo reciente a desarrollarse algunas tendencias críticas, que podríamos identificar en dos vertientes: 1) La antropología de las políticas públicas y 2) la perspectiva decolonial de las políticas públicas, con lo cual el ámbito del estudio de las políticas pasa a formar parte de los intereses de otras disciplinas, más cercanas a lo social y que otorgan mayor importancia a las metodologías cualitativas e interpretativas de investigación.

La perspectiva antropológica (y etnográfica) de las políticas tiene su fundamento en el giro interpretativo, ocurrido entre los años de 1960 y 1970, así como en el giro lingüístico de los años de 1980, ocurridos tanto en Europa como en Estados Unidos, cuya trascendencia fue importante para la consolidación de las metodologías interpretativas. No obstante, el estudio de las políticas públicas como campo de interés e investigación antropológica es reciente, data apenas de la primera década del siglo XXI.

Para la antropología el análisis de las políticas comienza con la premisa de que su formulación debe ser vista como una particular forma de acción social y simbólica, lo que de entrada da a entender que ninguna política puede ser uniforme y que es necesario un trabajo previo de investigación e interpretación de la realidad sobre la cual se pretende intervenir; en ese sentido, se sostiene que “la formulación de políticas es una actividad sociocultural (regida por leyes) profundamente inmersa en los procesos sociales cotidianos, en los “mundos de sentido” humanistas, en los protocolos lingüísticos y en las prácticas culturales que crean y sostienen esos mundos”(Shore, 2010:4); por ende no pueden restringirse a un asunto técnico e instrumental.

Por otra parte, desde la perspectiva decolonial se reflexiona sobre los referentes teóricos desde los que han sido pensadas y elaboradas las políticas públicas en los distintos países de la región latinoamericana, donde predominan visiones eurocéntricas que evidencian la escasa contribución latinoamericana al desarrollo de marcos y teorías que nos permitan emprender acciones públicas acordes con las necesidades y realidades propias.

En ese sentido, se alude a la existencia de “políticas públicas colonizadoras” (Gómez, 2014) que tienen su sustento en la idea, también colonizadora, del desarrollo, que a su vez representa un particular tipo de racionalidad (la racionalidad técnico-científica) en el que se sostienen mayoritariamente las acciones públicas, con visiones uniformes que se aplican como “recetas” en diferentes contextos sociales, políticos, económicos y culturales y que en lo general invisibilizan otros saberes.

De ese modo se plantea que pensar y hacer la política pública desde una perspectiva decolonial implica el reconocimiento de la complejidad del mundo, así como de su diversidad, que incluye distintos modos de ser, pensar y sentir (Santos, 2009), lo que en términos epistemológicos conduce a modos de hacer horizontales, es decir “de lado a lado” y no “de arriba hacia abajo” como tradicionalmente se hace. De esa forma, el saber científico no es preponderante, pues lo que se procura es precisamente la valoración de otros saberes que han sido marginados y silenciados, de forma tal que se produzcan procesos de decisión participativos acordes con las necesidades, características y potencialidades de cada territorio.

Sin duda, estas dos tendencias que están emergiendo van a contribuir de manera importante a llenar ese vacío teórico y epistemológico de las políticas públicas. Por un lado, la antropología proveerá de herramientas teóricas y metodológicas, cualitativas al estudio de las políticas públicas, con un matiz social; mientras que la perspectiva decolonial permitirá, en la praxis, llevar adelante procesos participativos en la construcción de políticas públicas, mediante diálogos de saberes, que contribuyan a la transformación de nuestras realidades, hasta ahora caóticas.

 

Referencias:

Gómez Lechaptois, F. (2014) “Trabajo social, descolonización de las políticas públicas y saberes no hegemónicos” R. Katálysis, v. 17, n.1:87-94, Florianópolis, Brasil.

Shore, C. (2010) “La antropología y el estudio de la política pública: reflexiones sobre la “formulación” de las políticas” en Antípoda, No. 10 enero-Junio, Bogotá, Colombia.

Souza, Santos, B. (2009) Una Epistemología del Sur, Clacso/Siglo XXI, México.

 

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