Julio Juan Villalobos Colunga es Doctor en Ciencias de la Educación por el Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México (ISCEEM)y actualmente es coordinador académico de dicho instituto. Participa como vocal en el Comité Consultivo del IAPEM “Gobierno Solidario”.

Ciudadania

En el imaginario de una buena parte de los ciudadanos en México existe la idea de que la Política Pública en general o las políticas públicas en específico son derivadas de acuerdos entre organismos, tanto nacionales como internacionales y expertos en las áreas de incidencia de dichas políticas. Lo anterior, no es del todo correcto. Hay varias políticas públicas; en especial Políticas de Gobierno que pueden tener otro origen.

En este breve documento analizo la noción lingüística de ‘bottom-up’ en la construcción de política pública, así como su relación con una Perspectiva Inductiva en su puesta en marcha.
Harmer (2007) menciona que tradicionalmente se ha hecho una distinción entre un proceder ‘bottom-up’ y uno ‘top-down’. Metafóricamente, se puede entender al primero como ‘el mirar a un árbol dentro del bosque’ y al último como ‘el mirar al bosque completo’.

El imaginario del que se habló en el primer párrafo se asocia más con el proceder ‘top-down’. Aquel en el que pareciera que una política pública o gubernamental se pudiera echar a andar en cualquier lugar y con los mismos resultados sin considerar los aspectos históricos del lugar (tiempo, espacio, cultura, entre otros).

El proceder ‘bottom-up’, al ser antagónico del anterior, parte del conocimiento local para proponer o construir políticas. Es justo ese conocimiento de los aspectos históricos lo que hace que la propuesta sea construida a partir de un concreto-real y que las más de la veces sea exitosa. Las experiencias exitosas que se documentan en lugares específicos sobre diversos aspectos tales como educación, salud y servicios básicos parten de este principio.

Ahora bien, el proceder inductivo implica un conocimiento general disciplinario, pero estrechamente vinculado con el conocimiento local. Teniendo lo anterior como fundamento, se pueden poner en marcha experiencias exitosas en espacios geográficos diferentes a aquellos en los que fueron generadas. Parece que se echan a andar con un proceder ‘bottom-up’, pero con conocimiento de lo que implicaría un proceder ‘top-down’.

La aplicación o puesta en marcha de la experiencia idéntica es imposible. Sin embargo, esta combinación recién planteada, hace que la práctica exitosa traiga consigo un accionar especifico que puede concretarse en el espacio local en cuestión, a partir de la intencionalidad que los actores manifiesten al echarle a andar. Dicho nivel de participación y responsabilidad es conocido como ‘autonomía’ (Díaz y Hernández, 2004).

La autonomía de los actores al considerar una práctica exitosa para su espacio geográfico permite que ésta pueda tener éxito también como en el espacio original de creación. Esta adecuación o tropicalización de la experiencia dará como resultado eventual una nueva. La cual se podrá poner en marcha nuevamente a través de un proceso inductivo.

El origen de políticas gubernamentales significativas, de impacto y con responsabilidad compartida entre los actores, tiene fundamento en esta Perspectiva Inductiva, tal como aquí se ha planteado.

Referencias
Díaz-Barriga, F. Y G. Hernández (2004) Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. México: Mc Graw Hill.
Harmer, J. (2007).The Practice of English Language Teaching. Essex: Longman.

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